Sunday, December 11, 2016

Responder, reaccionar, rumiar


Recientemente leí esta publicación del Dr. Marshall Goldsmith sobre la distinción entre responder y reaccionar que se basa en el cuento Budista que traduzco a continuación:
Un joven campesino remaba vigorosamente río arriba. El sudor le cubría casi completamente mientras remaba su bote a contracorriente para entregar sus productos en un pueblo cercano. Era un día caluroso y el quería entregar sus productos y regresar a casa antes del anochecer. Al mirar hacia adelante, el divisó otro bote que se acercaba, bajando el río rápidamente hacia su bote.Él remó furiosamente para salir del camino del otro bote que se acercaba, pero nada parecía ayudar.
Él gritó, "¡Cambia de dirección, Me vas a chocar!".  De todas maneras, el bote vino directamente hacia él y golpeó violentamente el bote produciendo un ruido seco. El joven campesino gritó, "¡Idiota!, ¿cómo has podido arreglártelas para chocarme en la mitad un río tan ancho?"
Cuando echó un vistazo al bote, buscando al responsable del accidente, se dio cuenta que no había nadie. Había estado gritando a un bote vacío que simplemente se había soltado del muelle y que flotaba libremente con la corriente.
¿Qué hubiera sucedido si desde el principio él hubiese sabido que no había nadie a quien culpar?, que eran sólo un conjunto de circunstancias desafortunadas. Probablemente lo hubiera tomado con más calma de saber que lo que venía era un bote vacío.

Tal como dice Goldsmith, el reto para nosotros es "reconocer que en realidad nunca hay nadie en el otro bote. El otro bote en realidad no está dirigido contra nosotros, ni siquiera aquellas personas que crean las notas amargas en la melodía de nuestro día".

Depende de nosotros el qué hacer a los botes vacíos en nuestras vidas. Podemos chillar y gritar o podemos tratar de evitar el golpe lo mejor que podamos. Siempre son botes vacíos.

Como la historia del bote que nos golpea nunca acaba, ni en el pasado ni en el futuro, podemos pasarnos todo el día rumiando en nuestras mentes sobre el golpe que nos dio o el que nos va a dar, o podemos pasar la página y dedicarnos a hacer ahora lo que creemos nos va a llevar en la dirección de lo que queremos lograr. Recuerda que únicamente "ahora" es cuando puedes actuar y hacer. No ayer ni mañana, ¡Ahora!.

La historia completa la pueden leer, en inglés, en LinkedIn.

Ya se acerca el 2017 y quiero desear para todos unas muy felices pascuas y venturoso año nuevo. También, parafraseando a Neil Graham, "Que el año nuevo esté lleno de magia, sueños y algo de locura. Espero que leas un buen libro y que beses a alguien que crea que eres maravilloso. Espero que el año que viene, en algún momento, te sorprendas a ti mismo".

¡Feliz 2017!

Wednesday, September 14, 2016

Del sufrimiento y la depresión

Hace poco me llegó esta oferta de instalación de un software gratuito para la edición y publicación de páginas (panfletos, libros digitales, tarjetas, etc.) El software es Serif Page Plus y en su versión gratuita es muy poderoso y útil, de modo que lo recomiendo.

Pero lo primero que hice fue una página que quería escribir hace tiempo, de hecho tengo más material recopilado y quizás pronto haga un video sobre el tema. Me tomó sólo 10 min armar el documento, porque ya tenía la foto (Pexels) y el texto.

Acá se los dejo y, como siempre, qué les sea útil.



Si quieren algo más de inspiración, la pueden conseguir en mi libro Más Vale Encender una Luz.

Monday, April 25, 2016

Retroceder no es lo mismo que dar marcha atrás


Hace poco me encontré en Inc, esta historia que quiero compartir con vosotros. La historia es presentada en un artículo de Mandy Antoniacci. Ella la extrae del libro On the Edge de Alison Levine, quien comparte lo que aprendió al escalar el Everest.

Esta es una de sus historias:

"Aclimatarse al fino aire del Everest es un proceso largo, vejatorio pero necesario si quieres tener una oportunidad de alcanzar la cima en sus 29.035 pies. Si alguien, de manera mágica, pudiera llevarte en un avión y depositarte en la cima, morirías a los pocos minutos debido al repentino cambio de altitud.

En cambio, uno, típicamente escala de Campamento Base a Campamento 1 para luego volver sobre tus pasos, al Campamento Base. Luego escalas a Campamento 2 y regresas a Campamento Base. Luego a Campamento 3 y de nuevo, todo el recorrido a Campamento Base en un ciclo continuo de ganar alturas y dar marcha atrás para descansar."

Levine luego nos dice:

"Por no sé por cual razón, uno piensa que progreso es avanzar en una dirección, No mires el volver sobre tus pasos como perder terreno. Lo que tienes que pensar es que al dar marcha atrás realmente estás progresando. Dar marcha atrás no es lo mismo que retroceder."

Me encantó la historia y en ella encuentro una manera gráfica de imaginar los fracasos, las cosas que no salen como esperas, los miedos y muy particularmente para mi como educador, el aprendizaje. Ni el aprendizaje, ni la vida son lineales. Muchas vece tendrás que ir atrás para ganar el impulso, el coraje, el conocimiento, las fuerzas o lo que necesitas para llegar más lejos. No lo olvides,

Qué te sea útil,


William

Pd: Puedes encontrar más inspiración en mi libro Más Vale Encender una Luz.

Historia tomada de: 3 Critical Lessons From Climbing Mount Everest That Are Re-Defining Leadership